Volver a empezar, que frase tan simple y que difícil se nos hace...
Es costoso el romper un vínculo y empezar desde cero, ya sea por estar acostumbrado a una rutina, a una persona, a un gesto, y a un largo etcétera.
Pero creo que ésto hace falta para contentarnos y sentir que estamos ahí y que nada es permanente y por supuesto, que nada ni nadie es imprescindible en nuestras vidas, ya que al final siempre sale ese "Yo" solitario, nuestros actos, lo que hicimos por valentía o por necesidad y lo que no hicimos por miedo a lo desconocido o simplemente porque uno no quiso en ese momento.
Me apuesto que todos nos hemos sentidos identificados con todo lo que he mencionado anteriormente y como ésto provoca una sublime desorientación en nosotros mismos y hagan que se crean unas dubitativas expectativas, simplemente por el hecho de volver a empezar algo que no tiene ni pies ni cabeza. Por ello, solo nos quedará moldear un nuevo camino, una nueva ilusión, una nueva rutina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario