domingo, 18 de noviembre de 2012

Historias y cuentos



Nunca he sido un libro abierto, pero explico buenos cuentos. Si quieres, ahora, que hay tiempo, empiezo a recitar el nuestro.

Love Of Lesbian - "Nadie Por Las Calles"

domingo, 11 de noviembre de 2012

Aprendí.

Aprendí que las palabras se las lleva el viento.
Aprendí que nada dura para siempre.
Aprendí que las promesas se pueden romper.
Aprendí que nada es para siempre.
Aprendí que es inevitable echarte de menos.
Aprendí que el escribir me hace recordarte.
Aprendí cosas que si lo multiplicas por infinito y lo elevas hasta el fin de de la eternidad apenas tendrías un atisbo de lo que escribo.

Y de ti, aprendí todo lo que aprendí...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Y él la miraba...

Entre las gotas que empañaban el cristal del coche, vio entre los charcos la sombra de esa chica. Quedó envuelto en un impactado silencio, no podía ser, era ella.

Bajó del coche, pisó el charco y onduló la figura de la chica. Aún subida en el escalón, sus miradas quedaron emparejadas, se miraron y una única frase salió de la boca del chico: "Cuántas veces habré intentado que jugaras conmigo"; ella miraba cada movimiento de sus labios, esperó a que terminara y respondió: sería lo menos probable, somos indivisibles.

domingo, 4 de noviembre de 2012

La historia es cíclica. Siempre lo ha sido.

Pues con esta frase me quedo hoy: "La historia es cíclica. Siempre lo  ha sido".


A pesar de todos los años que pasan, es sorprendente como a lo largo del tiempo se van repitiendo las mismas historias. Echamos la vista hacia atrás y ves que una historia que no tiene nada 

que ver con la actual, repite la misma acción, la misma jugada. Es como si esta vida estuviera programada, distintas historias, mismas acciones.

Os pongo un ejemplo. Sensaciones. Cuando florece la ilusión al conocer a alguien. Cuando aparece la decepción cuando alguien te ha fallado. Cuando sientes que algo va bien. Cuando sientes que va algo mal.

Puede que se sienta cada historia de una forma diferente, pero al fin y al cabo, todas las acciones que se ejecutan son calcadas, son cíclicas.

Puede que la vida sea la composición sinfónica de una monótona historia. Pero hay que sentirla, y sobre todo vivirla. 

¿Quién sabe si algún día nos sorprende con alguna crónica acíclica...?